domingo, 9 de diciembre de 2018

Cous cous de coliflor

Mi cous cous de coliflor

Ingredientes:

  • 1 coliflor de unos 600g
  • 1/2 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 rama de apio
  • 10 cm de puerros
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Una pizca de sal
  • Curry
  • Cebollino
  • Perejil fresco
- Cortar, lavar y picar la coliflor con una picadora eléctrica o rallar con un rallador.

- Introducir la coliflor rallada en un colador.

- Llevar agua a ebullición y echar el agua sobre la coliflor del colador.

- Añadir agua fría para cortar la cocción y dejar escurrir.

- Cortar y trocear la verdura muy pequeñita e introducir en la sartén con un poco de aceite.

- Saltear a fuego rápido durante 2minutos , añadir sal al gusto y dejar la verduras al dente.

- Agregar a la sartén la coliflor rallada y mezclar bien.

- Espolvorear con curry al gusto, añadir el cebollino y decorar con perejil fresco.




jueves, 15 de noviembre de 2018

Tarta de queso

Mi tarta de queso



Ingredientes:


      ·         250g de queso tipo Burgos desnatado

      ·         2 huevos

      ·         3 cucharaditas de estevia o al gusto.

      ·         1 cucharadita de harina de maíz

      ·         Mermelada de frambuesas o frutos rojos sin azúcar.

      ·         Frambuesas o arándanos y hoja de menta para decorar.


- Batir el queso y los huevos con la batidora, agregar la harina de maíz, la estevia y volver a batir hasta dejar la mezcla cremosa.


- Hornear a 180º durante unos 20 minutos y con un palillo comprobar que está cuajada por dentro.


- Dejar enfriar, desmoldar y meter en la nevera.


- Cubrir con la mermelada elegida y decorar con frambuesas o arándanos y hoja de menta.


- Dejar en la nevera unas horas para comerla bien fría.

Pizza de coliflor

Pizza de coliflor hecha por mí.
Ingredientes para la base:


·         Una coliflor pequeña

·         1 huevo entero

·         75g de mozarella rallada

·         Tomate natural o triturado

·         Sal

·         Orégano
- Lavar, trocear la coliflor y secar con un paño limpio.
- Picar con ayuda de una picadora la coliflor hasta que quede totalmente molida.
- Extender en una bandeja e introducir durante 8 minutos en el microondas a máxima potencia.
- Sacar del microondas con cuidado y dejar enfriar un poco.
- Envolver la harina de coliflor en un paño limpio y estrujarlo para que suelte toda el agua y dejarla lo más seca posible.
- Una vez seca eliminada el agua posible, mezclamos con un huevo y con la mozarella hasta hacer una masa homogénea.
- Extender en una bandeja dando forma redonda a la masa y hornear unos 10 minutos a 180ºC o hasta que los bordes estén dorados.
- Sacar del horno y extender el tomate triturado previamente reducido a fuego con sal y orégano.
- Agregar los ingredientes que queramos poner a nuestra pizza y volver a hornear otros 10 minutos aproximadamente a 180ºC.

Espaguetis de calabacines


Espaguetis de calabacín elaborado por mí.

Ingredientes
       ·         2 Calabacines grandes

       ·         Salsa de tomate natural o triturado

       ·         1 diente de ajo

       ·         Carne de ternera magra molida

       ·         Aceite de oliva

       ·         Sal

       ·         Orégano


       ·         Pimienta

- Primero vamos a lavar los dos calabacines, quitar los dos extremos de cada calabacín con un cuchillo y después haremos un corte longitudinal al calabacín.

- Una vez que tengamos el calabacín cortado en dos mitades, cogeremos un rallador de agujero ancho y sacar tiras lo más largas posible. Que quede como tallarines muy finos.

- Cuando hayamos rallado los calabacines, pondremos un poco de aceite en una sartén y pocharemos los calabacines removiendo con mucho cuidado, sin añadir sal y reservar en un plato.


- En otra sartén, añadimos un poco de aceite de oliva y doramos un poco el ajo. Agregamos la carne de ternera magra y salpimentar al gusto.

- Agregamos la carne sobre las tiras de calabacín que teníamos reservadas.


- Y por último, añadir el tomate triturado y el orégano a un cazo que pondremos a fuego, mientras removemos hasta reducir la salsa y quede espesita. 

- Añadir la salsa de tomate por encima y disfrutar de un plato de espaguetis sin pasta.


miércoles, 26 de septiembre de 2018

El sabor que más engorda


Por regla general, cuando probamos algo, puede que repitamos una segunda o tercera vez, pero ¿no te ha pasado alguna vez, que no puedes parar de comer algo que sólo tenías pensado probar o ponerte poca cantidad en el plato?. Esto es debido a una especie de sal sintética llamada glutamato monosódico (E-621) que se utiliza como saborizante para mejorar o potenciar el sabor de las comidas. De tal forma, que una vez que lo pruebas, puede que no puedas parar de comer hasta terminarlo, aunque no tengas sensación de hambre, ya que aumenta el apetito hasta un 40%.

Esta sustancia se extrae del alga laminaria japónica kombu y se le conoce también como el quinto sabor. Osea, después de los sabores ácido, amargo, salado y dulce que todos conocemos, aparece este sabor llamado “umami”, que significa “sabroso” en japonés. Este sabor es muy perseguido en las comidas asiáticas, de hecho, es un producto muy utilizado en la elaboración de comidas en restaurantes chinos.

Existen alimentos que lo contiene de forma natural, siendo en este caso un aminoácido no esencial que podemos encontrar en los tomates, champiñones, quesos, carnes, espinacas, etc., pero no es este precisamente el que nos interesa en este artículo ya que no produce ningún efecto a destacar.

El problema está en que al ser añadido a alimentos que no son muy saludables, como en la elaboración de platos precocinados, pastillas de caldo concentrado o en productos como los paquetes de papas, cereales, galletas, salsas o sopas, comeremos mucha más cantidad de la recomendada, haciendo que la hormona que controla el apetito, la leptina, no funcione con normalidad y dé como consecuencia un sobrepeso u obesidad.

Su uso en Europa no está prohibido, pero si limitado a 30 milígramos por cada kilo de peso del consumidor. Una persona de 70 kg de peso podría tomar un máximo de 2.1 gramos diarios. A partir de esa cantidad, podrían aparecer dolores de cabeza, tensión arterial alta o niveles anormales de insulina en sangre. Se considera seguro hasta un máximo de 10 gramos por kg de peso y día.

Existen personas que son sensibles a esta sustancia, pudiendo producir una serie de síntomas conocidos como “síndrome del restaurante chino”. Estos síntomas pueden desarrollarse como dolor torácico, enrojecimiento, dolor de cabeza, entumecimiento o ardor en la boca o alrededor, sensación de presión o hinchazón facial y sudoración.

¿Cómo evitarlo?

En las etiquetas de los productos están obligados a poner su composición, pero una vez más, buscarán la forma de ponerlo sin que el consumidor pueda detectarlo, por eso, tenemos que estar atentos a las diferentes formas en las que puede aparecer: ajinomoto, umami, GMS, MSG, glutamato monosódico, sal china, potenciadores de sabor o saborizantes.

De cualquier forma, escogiendo alimentos frescos evitaremos esta y otras sustancias añadidas de forma artificial, comiendo de una forma sana y segura.

¿Sabías que….

…. nuestro cuerpo controla la ingesta de forma inteligente?

…. hay alimentos que te obligan a seguir comiendo aunque no quieras?

                         Publicado en el número 23 de la revista "De Reojo" de septiembre de 2018 en la página 26 
                                                                                                                                 Visita la versión publicada

viernes, 22 de junio de 2018

Bébete el verano


Todos estamos deseando que llegue el verano, los días estupendos de sol y disfrutar del calor en la playa, pero a veces nos olvidamos de algo tan importante como cuidar nuestra hidratación, y no me refiero a lanzarnos a la piscina o untarnos la piel con cremas hidratantes, sino a tomar agua que nos devuelva los líquidos perdidos a través del sudor, la orina, la respiración o mediante el metabolismo de los alimentos ingeridos.

Nuestro cuerpo está compuesto por un 50-70% de agua según la edad o el sexo y con temperaturas más altas debemos prestar más atención a la toma de líquidos para evitar calambres musculares, fatigas, debilidad, labios secos o agrietados, piel seca y la aparición de arrugas tempranas que te hagan aparentar más edad de la que tienes, por eso deberías tener un buen plan de prevención.

El agua tiene muchas funciones en nuestro cuerpo, elimina toxinas, favorece el gasto calórico, regula la temperatura corporal, amortigua articulaciones, favorece el tránsito intestinal, mejora las funciones renales, lubrica el aparato digestivo, favorece el intercambio gaseoso, ayuda a transportar los nutrientes a las células y a metabolizar los nutrientes.

Se recomiendan 2 litros de agua al día en condiciones normales, aproximadamente 1 litro o litro y medio más en deportistas o trabajos en lugares calurosos (panadería, saunas o cocinas), pero no tiene que ser ingerido necesariamente en forma de agua, podemos incluir sopas, caldos, zumos, cervezas sin alcohol, gazpachos, ensaladas, polos de hielo hechos con zumos de fruta, frutas enteras, leche o infusiones para alcanzar esa cantidad, y ten en cuenta que el alcohol deshidrata.

Una forma de saber cuánta agua tenemos que beber realizando una actividad física es pesándonos en ropa interior justo antes de empezar y justo después. La diferencia de peso es deshidratación y habría que beber agua hasta igualar el peso inicial para estar totalmente seguros de beber la cantidad de agua necesaria. Siempre habrá que evitar las horas de mayor calor para la realización de una actividad.

Así mismo, tomar demasiada agua también puede ser contraproducente ya que podemos eliminar demasiado sodio produciendo vómitos o demasiado potasio produciendo problemas musculares, malas digestiones, sudoración excesiva, dolores de cabeza o una mala calidad del sueño al tener que orinar varias veces en la noche.

Una forma de hacer un buen reparto para cumplir con una hidratación eficaz puede ser la siguiente:

-          Tomar un vaso de agua al levantarnos de la cama

-          Dos vasos de agua a lo largo de la mañana

-          Un vaso de agua antes de almorzar y una infusión detrás

-          Un zumo, infusión o café en la merienda

-          Un vaso de agua por la tarde

-          Un vaso de agua antes o después de cenar

En total habrás bebido 2 litros de agua sin mucho esfuerzo.



¿Sabías que…

…. el ser humano no podría vivir más de 3-4 días sin beber agua?

…. los hombres tienen más cantidad de agua que las mujeres debido a la masa muscular?

…. todas las aguas no son iguales, unas tienen más minerales que otras?

Publicado en el número 22 de la revista "De Reojo" de junio de 2018

viernes, 18 de mayo de 2018

Ayuno intermitente II (bases científicas)


Después del calentón de la última vez que escribí en este blog por la charla del chef sobre técnicas de adelgazamiento en un curso de cocina japonesa que a mi entender y después de pensarlo en frío sigo sin comprender, he decidido escribir otra entrada sobre el mismo tema, pero de una manera más centrada.


Desde ese día me dediqué a investigar un poco más sobre este tema, enviando correos electrónicos a mis profesores de la Universidad de Cádiz, Universidad de Navarra y a la Sociedad Española de Dietistas y Nutricionistas y esto fue lo que ocurrió:

La primera en responder fue mi profesora del Departamento de Ciencias de la Alimentación y Fisiología de la Universidad de Navarra, que muy amablemente me envió 12 estudios realizados. Me costó un poco traducirlos del inglés, pero resultó ser muy enriquecedor.

Los estudios concluían que efectivamente se produce una pérdida de peso con este sistema llamado Ayuno Intermitente, pero esto ocurre con todas las dietas habidas y por haber. Hasta aquí nada nuevo, pero indagando un poco más, parecía ser más efectiva en algunos casos en comparación con una dieta hipocalórica, perdiendo tejido graso y ganando masa muscular. Pero los beneficios tampoco son tan grandes como para decantarse por este sistema.

El segundo en responder fue mi profesor de Terapias Naturales de la Universidad de Cádiz, donde confirmaba que era una variación del clásico ayuno terapéutico y me la comparaba con las dietas detox actuales o monodietas de frutas, utilizando de base el mismo concepto.

Por último me contestó el presidente del comité científico de la Sociedad Española de Dietistas y Nutricionistas confirmando la existencia de esta tendencia relativamente novedosa cada vez más creciente. Me comenta que existen pocos estudios que profundicen en sus beneficios aunque existan algunas publicaciones a favor, pero también hay publicaciones en contra, negando sus ventajas. Que hace dos años, en un Congreso, estuvieron debatiendo sobre este tema y las conclusiones no quedaron muy claras y me recomendaba que el juicio y el sentido común del facultativo deberían primar sobre estas propuestas donde no existe aún un consenso, siendo difícil de proponer y de mantener en el tiempo a un paciente.

Viendo las respuestas de estos 3 lugares vuelvo a desaconsejar el uso de cualquier técnica que se salte a la torera el principio de individualización, ya que lo que le va bien a uno, no tiene porque irle bien a otro, para eso estamos los profesionales, para filtrar y encaminar a cada persona según su perfil.

Una persona con problemas de bulimia, anorexia, úlcera gástrica, ansiedad, actividad física de fondo, con diabetes tipo 1, disfagia, niños, embarazadas, lactantes y posiblemente alguna cosa más, no estaría recomendado el uso de esta técnica.

Haciendo ejercicio físico adecuado se produce un gasto energético y en conjunto con una dieta baja en hidratos de carbono y haciendo cenas más tempranas, puede hacer un efecto parecido, manteniendo los niveles de glucosa bajos en sangre y produciendo gluconeogénesis (creando glucosa a través del tejido adiposo) y sin tener que estar pasándolo mal.

Como ves, no hay verdades absolutas en una ciencia como la nutrición.

Hay que tener mucho cuidado con los charlatanes, esas personas que hablan defendiendo una teoría sin tener en cuenta más datos que un par de estudios realizados. A veces tiene que pasar unos cuantos años para ver los efectos negativos de una técnica o medicamento en concreto. Hay que ser prudente, no se puede jugar con la salud de las personas. La salud debe primar por encima de todo.