viernes, 22 de marzo de 2019

Los productos ligth no adelgazan


Cuando pasamos frente a un producto light nos da la sensación de estar observando un alimento saludable y que podemos comer la cantidad que deseemos sin miedo a engordar, pero desgraciadamente, está muy lejos de la realidad.

Los productos light tuvieron su auge en la década de los 80 y se inventaron para intentar luchar contra la obesidad y la diabetes en el mundo, haciendo un alimento más ligero con aproximadamente un 30% menos de algún nutriente que contiene el producto original de la misma marca, es decir, un 30% menos de calorías, de azucares, de grasa o de sal  que el producto original.

Lo que sucede, es que al quitar alguno de los nutrientes puede perder sabor, y para evitarlo, las marcas comerciales suelen añadir más cantidad de azúcares, grasas, edulcorantes o saborizantes. Si tiene menos azúcar, posiblemente tenga más cantidad de grasas o si tiene menos grasas, es posible que tenga más cantidad de azúcar. Esto lo convierte en un producto que no está exento de calorías y es aquí donde está el problema, ya que la palabra light, invita a comer sin poner un límite, haciendo que nos sintamos más seguros al consumir este tipo de alimentos con respecto a los que no ponen esta palabra mágica.

En realidad, algunas marcas, lo han terminado usando como reclamo publicitario, para impulsar el consumo de un alimento, que quizás, rechazaríamos si nos queremos cuidar.

Tabla de comparación de alimentos:

Producto normal
Kcal
Producto light
Kcal
Mayonesa
599 kcal
Mayonesa light
261 kcal
Queso de untar
240 kcal
Queso de untar light
154 kcal
Queso curado
418 Kcal
Queso curado light
281 kcal
Ketchup
107 kcal
Ketchup light
71 kcal
Mantequilla
734 kcal
Mantequilla light
372 kcal
Papas fritas
531 kcal
Papas fritas light
458 kcal



En la tabla, podríamos destacar la poca diferencia que existe entre las papas fritas normales y las denominadas “light”. Suponiendo que cambiáramos 100g del producto normal por 200g de producto light, estaríamos comiendo en este caso cerca del doble de kcal.

Como se ha visto, que no siempre será más recomendable tomar un producto light antes que uno normal, para eso tendremos que asegurarnos que sea la opción más acertada, a veces un producto normal de una marca determinada tiene menos Kcal, sal o azúcares que el producto light de otra marca.

Lo que va a hacer que engordemos o adelgacemos tomando productos light o no, es la suma total de Kcal o azúcares diarios que tomemos, de nada nos vale tomar alimentos light si sobrepasamos las cantidades recomendadas para cada día o no hacemos una actividad física diaria. Como siempre, el secreto estará en la moderación, el sentido común y la vida equilibrada.

¿Sabías que…..

…. la versión light de un producto no da carta blanca para consumirlo sin límite?

…. los quesos de untar siguen llevando nata entre sus ingredientes principales?

…. algunos productos light contienen más kcal, sal o azúcar que un producto normal de otra marca?



Publicado en el número 25 de la revista "De Reojo" de marzo de 2019 en la página 24
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domingo, 9 de diciembre de 2018

Cous cous de coliflor

Mi cous cous de coliflor

Ingredientes:

  • 1 coliflor de unos 600g
  • 1/2 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 rama de apio
  • 10 cm de puerros
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Una pizca de sal
  • Curry
  • Cebollino
  • Perejil fresco
- Cortar, lavar y picar la coliflor con una picadora eléctrica o rallar con un rallador.

- Introducir la coliflor rallada en un colador.

- Llevar agua a ebullición y echar el agua sobre la coliflor del colador.

- Añadir agua fría para cortar la cocción y dejar escurrir.

- Cortar y trocear la verdura muy pequeñita e introducir en la sartén con un poco de aceite.

- Saltear a fuego rápido durante 2minutos , añadir sal al gusto y dejar la verduras al dente.

- Agregar a la sartén la coliflor rallada y mezclar bien.

- Espolvorear con curry al gusto, añadir el cebollino y decorar con perejil fresco.




jueves, 15 de noviembre de 2018

Tarta de queso

Mi tarta de queso



Ingredientes:


      ·         250g de queso tipo Burgos desnatado

      ·         2 huevos

      ·         3 cucharaditas de estevia o al gusto.

      ·         1 cucharadita de harina de maíz

      ·         Mermelada de frambuesas o frutos rojos sin azúcar.

      ·         Frambuesas o arándanos y hoja de menta para decorar.


- Batir el queso y los huevos con la batidora, agregar la harina de maíz, la estevia y volver a batir hasta dejar la mezcla cremosa.


- Hornear a 180º durante unos 20 minutos y con un palillo comprobar que está cuajada por dentro.


- Dejar enfriar, desmoldar y meter en la nevera.


- Cubrir con la mermelada elegida y decorar con frambuesas o arándanos y hoja de menta.


- Dejar en la nevera unas horas para comerla bien fría.

Pizza de coliflor

Pizza de coliflor hecha por mí.
Ingredientes para la base:


·         Una coliflor pequeña

·         1 huevo entero

·         75g de mozarella rallada

·         Tomate natural o triturado

·         Sal

·         Orégano
- Lavar, trocear la coliflor y secar con un paño limpio.
- Picar con ayuda de una picadora la coliflor hasta que quede totalmente molida.
- Extender en una bandeja e introducir durante 8 minutos en el microondas a máxima potencia.
- Sacar del microondas con cuidado y dejar enfriar un poco.
- Envolver la harina de coliflor en un paño limpio y estrujarlo para que suelte toda el agua y dejarla lo más seca posible.
- Una vez seca eliminada el agua posible, mezclamos con un huevo y con la mozarella hasta hacer una masa homogénea.
- Extender en una bandeja dando forma redonda a la masa y hornear unos 10 minutos a 180ºC o hasta que los bordes estén dorados.
- Sacar del horno y extender el tomate triturado previamente reducido a fuego con sal y orégano.
- Agregar los ingredientes que queramos poner a nuestra pizza y volver a hornear otros 10 minutos aproximadamente a 180ºC.

Espaguetis de calabacines


Espaguetis de calabacín elaborado por mí.

Ingredientes
       ·         2 Calabacines grandes

       ·         Salsa de tomate natural o triturado

       ·         1 diente de ajo

       ·         Carne de ternera magra molida

       ·         Aceite de oliva

       ·         Sal

       ·         Orégano


       ·         Pimienta

- Primero vamos a lavar los dos calabacines, quitar los dos extremos de cada calabacín con un cuchillo y después haremos un corte longitudinal al calabacín.

- Una vez que tengamos el calabacín cortado en dos mitades, cogeremos un rallador de agujero ancho y sacar tiras lo más largas posible. Que quede como tallarines muy finos.

- Cuando hayamos rallado los calabacines, pondremos un poco de aceite en una sartén y pocharemos los calabacines removiendo con mucho cuidado, sin añadir sal y reservar en un plato.


- En otra sartén, añadimos un poco de aceite de oliva y doramos un poco el ajo. Agregamos la carne de ternera magra y salpimentar al gusto.

- Agregamos la carne sobre las tiras de calabacín que teníamos reservadas.


- Y por último, añadir el tomate triturado y el orégano a un cazo que pondremos a fuego, mientras removemos hasta reducir la salsa y quede espesita. 

- Añadir la salsa de tomate por encima y disfrutar de un plato de espaguetis sin pasta.


miércoles, 26 de septiembre de 2018

El sabor que más engorda


Por regla general, cuando probamos algo, puede que repitamos una segunda o tercera vez, pero ¿no te ha pasado alguna vez, que no puedes parar de comer algo que sólo tenías pensado probar o ponerte poca cantidad en el plato?. Esto es debido a una especie de sal sintética llamada glutamato monosódico (E-621) que se utiliza como saborizante para mejorar o potenciar el sabor de las comidas. De tal forma, que una vez que lo pruebas, puede que no puedas parar de comer hasta terminarlo, aunque no tengas sensación de hambre, ya que aumenta el apetito hasta un 40%.

Esta sustancia se extrae del alga laminaria japónica kombu y se le conoce también como el quinto sabor. Osea, después de los sabores ácido, amargo, salado y dulce que todos conocemos, aparece este sabor llamado “umami”, que significa “sabroso” en japonés. Este sabor es muy perseguido en las comidas asiáticas, de hecho, es un producto muy utilizado en la elaboración de comidas en restaurantes chinos.

Existen alimentos que lo contiene de forma natural, siendo en este caso un aminoácido no esencial que podemos encontrar en los tomates, champiñones, quesos, carnes, espinacas, etc., pero no es este precisamente el que nos interesa en este artículo ya que no produce ningún efecto a destacar.

El problema está en que al ser añadido a alimentos que no son muy saludables, como en la elaboración de platos precocinados, pastillas de caldo concentrado o en productos como los paquetes de papas, cereales, galletas, salsas o sopas, comeremos mucha más cantidad de la recomendada, haciendo que la hormona que controla el apetito, la leptina, no funcione con normalidad y dé como consecuencia un sobrepeso u obesidad.

Su uso en Europa no está prohibido, pero si limitado a 30 milígramos por cada kilo de peso del consumidor. Una persona de 70 kg de peso podría tomar un máximo de 2.1 gramos diarios. A partir de esa cantidad, podrían aparecer dolores de cabeza, tensión arterial alta o niveles anormales de insulina en sangre. Se considera seguro hasta un máximo de 10 gramos por kg de peso y día.

Existen personas que son sensibles a esta sustancia, pudiendo producir una serie de síntomas conocidos como “síndrome del restaurante chino”. Estos síntomas pueden desarrollarse como dolor torácico, enrojecimiento, dolor de cabeza, entumecimiento o ardor en la boca o alrededor, sensación de presión o hinchazón facial y sudoración.

¿Cómo evitarlo?

En las etiquetas de los productos están obligados a poner su composición, pero una vez más, buscarán la forma de ponerlo sin que el consumidor pueda detectarlo, por eso, tenemos que estar atentos a las diferentes formas en las que puede aparecer: ajinomoto, umami, GMS, MSG, glutamato monosódico, sal china, potenciadores de sabor o saborizantes.

De cualquier forma, escogiendo alimentos frescos evitaremos esta y otras sustancias añadidas de forma artificial, comiendo de una forma sana y segura.

¿Sabías que….

…. nuestro cuerpo controla la ingesta de forma inteligente?

…. hay alimentos que te obligan a seguir comiendo aunque no quieras?

                         Publicado en el número 23 de la revista "De Reojo" de septiembre de 2018 en la página 26 
                                                                                                                                 Visita la versión publicada

viernes, 22 de junio de 2018

Bébete el verano


Todos estamos deseando que llegue el verano, los días estupendos de sol y disfrutar del calor en la playa, pero a veces nos olvidamos de algo tan importante como cuidar nuestra hidratación, y no me refiero a lanzarnos a la piscina o untarnos la piel con cremas hidratantes, sino a tomar agua que nos devuelva los líquidos perdidos a través del sudor, la orina, la respiración o mediante el metabolismo de los alimentos ingeridos.

Nuestro cuerpo está compuesto por un 50-70% de agua según la edad o el sexo y con temperaturas más altas debemos prestar más atención a la toma de líquidos para evitar calambres musculares, fatigas, debilidad, labios secos o agrietados, piel seca y la aparición de arrugas tempranas que te hagan aparentar más edad de la que tienes, por eso deberías tener un buen plan de prevención.

El agua tiene muchas funciones en nuestro cuerpo, elimina toxinas, favorece el gasto calórico, regula la temperatura corporal, amortigua articulaciones, favorece el tránsito intestinal, mejora las funciones renales, lubrica el aparato digestivo, favorece el intercambio gaseoso, ayuda a transportar los nutrientes a las células y a metabolizar los nutrientes.

Se recomiendan 2 litros de agua al día en condiciones normales, aproximadamente 1 litro o litro y medio más en deportistas o trabajos en lugares calurosos (panadería, saunas o cocinas), pero no tiene que ser ingerido necesariamente en forma de agua, podemos incluir sopas, caldos, zumos, cervezas sin alcohol, gazpachos, ensaladas, polos de hielo hechos con zumos de fruta, frutas enteras, leche o infusiones para alcanzar esa cantidad, y ten en cuenta que el alcohol deshidrata.

Una forma de saber cuánta agua tenemos que beber realizando una actividad física es pesándonos en ropa interior justo antes de empezar y justo después. La diferencia de peso es deshidratación y habría que beber agua hasta igualar el peso inicial para estar totalmente seguros de beber la cantidad de agua necesaria. Siempre habrá que evitar las horas de mayor calor para la realización de una actividad.

Así mismo, tomar demasiada agua también puede ser contraproducente ya que podemos eliminar demasiado sodio produciendo vómitos o demasiado potasio produciendo problemas musculares, malas digestiones, sudoración excesiva, dolores de cabeza o una mala calidad del sueño al tener que orinar varias veces en la noche.

Una forma de hacer un buen reparto para cumplir con una hidratación eficaz puede ser la siguiente:

-          Tomar un vaso de agua al levantarnos de la cama

-          Dos vasos de agua a lo largo de la mañana

-          Un vaso de agua antes de almorzar y una infusión detrás

-          Un zumo, infusión o café en la merienda

-          Un vaso de agua por la tarde

-          Un vaso de agua antes o después de cenar

En total habrás bebido 2 litros de agua sin mucho esfuerzo.



¿Sabías que…

…. el ser humano no podría vivir más de 3-4 días sin beber agua?

…. los hombres tienen más cantidad de agua que las mujeres debido a la masa muscular?

…. todas las aguas no son iguales, unas tienen más minerales que otras?

Publicado en el número 22 de la revista "De Reojo" de junio de 2018